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miércoles, 15 de septiembre de 2010

UNIÓN EN Y PARA SER SANTO

Viaje ecuménico de las reliquias de ocho santos por el río Volga
Santos del primer milenio cristiano, cuando la Iglesia todavía estaba unida.
MOSCÚ, martes 14 de septiembre de 2010 (ZENIT.org).-
Un barco con las reliquias de ocho santos del primer milenio de la Iglesia ha iniciado en Rusia un histórico viaje ecuménico a lo largo del río Volga. 
La embarcación salió este lunes y se llama P. Werenfried, del nombre del fundador de la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), el monje premonstratense Werenfried van Straaten.
El fundador de AIN fue el promotor de la iniciativa de transformar los barcos en capillas para permitir celebrar en los lugares donde no había iglesia.
Las reliquias son un regalo de la Iglesia católica a la Iglesia ortodoxa rusa.
El experto de AIN en Rusia Peter Humeniuk, implicado en el proyecto, cree que este recorrido tendrá un profundo impacto simbólico.

martes, 13 de julio de 2010

Carta del Papa al Patriarca Latino de Jerusalén

JERUSALÉN, lunes 12 de julio de 2010 (ZENIT.org).- Por su interés, ofrecemos a continuación la carta que el Papa Benedicto XVI hizo llegar al Su Beatitud Fouad Twal, Patriarca Latino de Jerusalén, tras la visita apostólica a Chipre.
* * * * *
Para Su Beatitud Fouad Twal
Patriarca latino de Jerusalén
Le escribo para darle las gracias sinceramente por la cálida acogida que recibí de usted y de la grey confiada a su cuidado durante mi reciente viaje apostólico a la República de Chipre.
Con gran satisfacción personal, tuve la oportunidad de conocer de primera mano cómo, bajo su atento cuidado pastoral, muchos chipriotas latinos de origen antiguo se han mantenido fieles a su rico patrimonio. Por favor, hágales llegar mis paternales oraciones y buenos deseos por su salud y prosperidad.
Al mismo tiempo, fue muy gratificante saber que las cifras de la comunidad católica se han incrementado por los residentes latinos y los inmigrantes de otros continentes, incluida Europa, África y Asia. Es mi ferviente oración que todos los católicos latinos en Tierra Santa, con sus respectivas lenguas, costumbres y tradiciones, se esfuercen por colaborar felices como hermanos y hermanas y se conviertan en un ejemplo brillante de los lazos irrompibles de la unión en el amor que son los verdaderos signos de la Iglesia una, santa, católica y apostólica.
A usted y a los fieles confiados a su cuidado imparto de buen grado mi bendición apostólica, como prenda de gracia y paz en el Señor.
Desde el Vaticano, 7 de junio 2010
+ Benedictus PP. XVI

miércoles, 30 de junio de 2010

Importante encuentro ecuménico en Moscú.


Moscú – Rusia, 28 de junio de 2010.

Cirilo I, Santísimo Patriarca de Moscú y todas las Rusias, recibió la visita oficial del secretario general del Consejo Mundial de Iglesias Rvdo. Dr. Olav Fykse Tveit.
Su Santidad el Patriarca Cirilo I (Kiril) nació el 20 de noviembre de 1946 en Leningrado (ahora San Petersburgo). En 1971 fue nombrado representante del Patriarcado de Moscú en el Consejo Mundial de Iglesias en Ginebra.
Con motivo del fallecimiento de Su Santidad el Patriarca Alexis II el 5 de Diciembre de 2008, el Metropolitano Kiril fue nombrado Guardián del Trono Patriarcal, y el 27 de Enero de 2009 fue electo Patriarca de Moscú y Toda Rusia por el Concilio Local de la Iglesia Rusa, siendo entronizado en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú.

El teólogo y pastor noruego Rev. Dr. Olav Fykse Tveit (de 48 años) fue elegido secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) el 27 de agosto de 2009, por el comité central de la organización. Tveit es el séptimo secretario general de la organización ecuménica.

jueves, 10 de junio de 2010

El Papa en Chipre

El Papa mostró su satisfacción por el viaje a Chipre.
"Ha sido un “acontecimiento histórico”, afirmó.

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 9 de junio de 2010 (ZENIT.org).-
“Gracias a Dios, esta visita pastoral ha ido muy bien, porque ha conseguido felizmente sus objetivos”. Así resumió el Papa Benedicto XVI su balance e impresiones de su reciente visita apostólica a Chipre.
Como es su costumbre después de un viaje apostólico, el Papa dedicó la siguiente Audiencia General a compartir con los peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, los momentos más significativos.
De este viaje, el Pontífice destacó que “ya de por sí constituía un acontecimiento histórico; de hecho, nunca antes el Obispo de Roma se había dirigido a esa tierra bendecida por el trabajo apostólico de san Pablo y san Bernabé, y tradicionalmente considerada parte de Tierra Santa”.
En efecto, subrayó, este viaje a Chipre “por muchos, aspectos se pone en continuidad con los precedentes de Tierra Santa y Malta”.
De los diversos encuentros mantenidos, el Papa destacó la “cordial acogida” que le dispensaron todas las autoridades religiosas de la isla, y subrayó también su alegría por poder “abrazar con afecto fraterno” al arzobispo ortodoxo de Chipre, Crisóstomo II.
En Paphos, afirmó el Papa, “me sentí envuelto en una atmósfera que parecía casi la síntesis perceptible de dos mil años de historia cristiana. Los hallazgos arqueológicos allí presentes son el signo de una antigua y gloriosa herencia espiritual, que aún hoy mantiene un fuerte impacto sobre la vida del país”.
Respecto al encuentro en la escuela primaria “San Marón”, explicó que fue para él “ uno de los momentos más sugestivos del encuentro con la comunidad católica de Chipre, en sus componentes maronita y latina, y me ha permitido conocer de cerca el fervor apostólico de los católicos chipriotas”.
“Fue un momento alegre y de fiesta, animado por el entusiasmo de numerosos niños, chicos y jóvenes”, destacó.
El Papa manifestó su aprecio por las dos comunidades católicas presentes en la Isla, la de rito maronita y la de rito católico. De la primera subrayó su paciencia en las dificultades, a lo largo de la historia.
Los maronitas “fueron a menudo duramente probados para permanecer fieles a su específica herencia cristiana, cuyas memorias históricas y artísticas constituyen un patrimonio cultural para toda la humanidad”, afirmó.
En este sentido, subrayó, “fue particularmente significativa” la presencia de algunos católicos maronitas originarios de cuatro pueblos de la parte de la Isla bajo dominio turco, “donde los cristianos son un pueblo que sufre y espera; a ellos quise manifestar mi comprensión paterna por sus aspiraciones y dificultades”.
También se dirigió a los de rito latino, admirando su “compromiso apostólico” y su “actividad caritativa”.
“A todos, latinos y maronitas aseguré mi recuerdo en la oración, animándoles a dar testimonio del Evangelio también mediante un paciente trabajo de confianza legitima entre cristianos y no cristianos, para construir una paz duradera y una armonía entre los pueblos”.
“En la noble tierra chipriota he podido ver la obra apostólica de las diversas tradiciones de la única Iglesia de Cristo y he podido casi escuchar tantos corazones latir al unísono. Precisamente como afirmaba el tema del viaje: Un corazón, un alma".
Concluyó afirmando haber vuelto al Vaticano “con el alma llena de gratitud hacia Dios y con sentimientos de sincero afecto y estima por los habitantes de Chipre, de los cuales me he sentido escuchado y comprendido”.
“Que el Espíritu Santo haga fecundo este viaje apostólico, y anime en el mundo entero la misión de la Iglesia, instituida por Cristo para anunciar a todos los pueblos el Evangelio de la verdad, del amor y de la paz”, añadió.