sábado, 30 de julio de 2011

SIGUEN A CRISTO SIN ESTAR BAUTIZADOS

Descubrir a Cristo en la India
ROMA, jueves 28 de julio de 2011 (
ZENIT.org).- Existe un movimiento de personas que siguen a Cristo pero que no están bautizadas, que podría llegar a 50.000 miembros, según algunos sacerdotes que trabajan en estrecho contacto con ellos.
Los presbíteros que trabajan en la capital espiritual hindú de Varanasi (Benares), en el norte de la India, informaron de los Khrist Bhaktas – literalmente los “devotos de Cristo”- han aumentado ya sea en número como en compromiso religioso.
En una entrevista concedida a la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada, los sacerdotes afirmaron que se debía extender y desarrollar un apoyo a esta comunidad, muchos miembros de la cual, por ahora, no se sienten preparados para recibir el Bautismo.
EL padre Paul D’Souza, director de Nav Sadhana, un centro pastoral católico de Varanasi, explicó que los Khrist Bhaktas mantienen gran parte de la cultura hindú dominante de la región, expresando su propia devoción por Cristo en un estilo de oración y de adoración típicos de la zona.
El sacerdote dijo que el movimiento Khrist Bhakta creció gracias a la sensibilidad de la Iglesia con respecto a la cultura de los fieles, por ejemplo, la práctica de reunirse en “ashram” cristianos, centros culturales y espirituales organizados para rezar y formarse en Cristo y en su Iglesia.
“El número de Khrist Bhaktas está aumentando”, dijo el padre D'Souza. “Son muy firmes en su fe. Por el momento no estamos bautizando a muchos, pero algunos han pedido el Bautismo”.
Según algunos informes de la zona recibidos por AIN, a los Khrist Bhaktas se les pide a menudo que practiquen su fe en secreto por miedo a reacciones violentas por parte de la gente que se opone a una evangelización cristiana en el que se considera el corazón del hinduismo.
Los sacerdotes y demás líderes eclesiales que trabajan con los Khrist Bhaktas destacaron que no han hecho proselitismo y responden sólo a los que intentan implicarse en el movimiento.
En base a lo referido por AsiaNews y otras agencias de noticias cristianas, miles de personas frecuentan los Sunday Satsangs (encuentros de oración) en algunos ashram.
El padre D’Souza describió los proyectos para la realización de un nuevo ashram propuesto para hacer frente a las peticiones.
Según ciertos informes podrían haber al menos 50 ashram católicos, y quizás un número similar de ashram protestantes.
Para el padre D’Souza, uno de los motivos por los que la gente se siente atraída por el movimiento Khrist Bhakta es su estilo comunitario de adoración , distinto del hinduísmo tradicional, en el que la oración es privada y tradicional.
Para los demás la gente quiere huir del rígido sistema de las castas que prevalece en la región, opresivo sobre todo en las zonas rurales.
Ayuda a la Iglesia Necesitada ayuda al mismo tiempo al Nav Sadhana Pastoral Centre del padre D'Souza, que ofrece cursos educativos, retiros espirituales, formación para religiosas y laicos, formación en los medios de comunicación, música y danzas locales.
Explicando que cada año hasta 5.000 personas utilizan el Nav Sadhana, el sacerdote afirmó que el trabajo en la estructura “es muy comprometido pero también muy necesario. La gente viene al centro desde muy lejos y parte de aquí para servir en todo el norte de la India”.

EXARCADO APOTÓLICO ARMENIO

Iglesia Católica Apostólica Romana de Rito Armenio
Exarcado Apostólico Armenio para América Latina
1981 - 3 de junio - 2011
30 años de su creación

Buenos Aires, 25 de julio de 2011.- El Exarcado Apostólico Armenio para América Latina, el domingo 14 de agosto, fiesta patronal de la Asunción de la Virgen, celebrará el 30° aniversario de su creación, con una misa de acción de gracias a llevarse a cabo a las 11 horas, en la Catedral Nuestra Señora de Narek (Charcas 3529, Ciudad autónoma de Buenos Aires).
La celebración eucarística será presidida por el Su Eminencia Reverendísima cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, y concelebrada por Su Excelencia Reverendísima monseñor Vartán Waldir Boghossian S.D.B, obispo-eparca para los fieles armenios, quien a su vez, festejará sus 30 años de ordenación episcopal.
El Exarcado Apostólico Armenio para América Latina, con sede en Buenos Aires, fue creado el 3 de junio de 1981 por Juan Pablo II.
En tanto, el 18 de febrero de 1989, el mismo Pontífice dispuso mediante la bula "Cum Christifideles ritus Armeni in Republica Argentina" separar a la Argentina del Exarcado y elevarlo a Eparquía (diócesis) con el título de San Gregorio de Narek.
Pertenece a la Iglesia Armenia Católica , Patriarcado de Cilicia de los Armenios, con sede en Beirut - Líbano y comprende todo el territorio de la República Argentina.
La República Argentina tiene una importante colonia armenia estimada en unos 80.000 miembros, de los cuales el 20%, unos 16.000, son católicos romanos de rito armenio.

lunes, 25 de julio de 2011

LA MISERICORDIA

Cardenal Barbarin: Misericordia, clave para el diálogo interreligioso El primado de las Galias participa en una peregrinación islámico-cristiana

VIEUX-MARCHÉ, domingo 24 de julio de 2011 (ZENIT.org
(
http://www.zenit.org/)).- La Misericordia, que es el nombre de Dios, constituye una palabra clave para el diálogo entre musulmanes, judíos y cristianos, considera el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyón.


El primado de las Galias presidió este domingo la santa misa en la capilla de los Siete Santos de Éfeso, en la pequeña localidad de Vieux-Marché, en la diócesis bretona de Saint Brieuc, en el marco de la peregrinación islámico-cristiana que se celebra desde hace casi 60 años en este lugar.

¿Por qué la palabra misericordia ha desertado los labios de los católicos?, se preguntó en la homilía el purpurado, que nació hace 60 años en Rabat (Marruecos), y que tanto en África, Oriente Medio, como en Francia ha tenido constantes oportunidades para entrar en contacto con musulmanes.

¿Por que la utilizamos tan poco? ¿Por qué tenemos miedo de utilizarla? Me sorprende, pues aparece por doquier en la Biblia, y sería un concepto maravilloso para el diálogo interreligioso, aseguró.

Refiriéndose a la importancia de este concepto, recordó que el pueblo judío recibió la vocación de ser servidor de la Misericordia de Dios en todas las naciones.

Por otra parte, añadió al analizar el islam, esta palabra aparece en cada una de las suras de Corán, que comienza siempre con la invocación a Dios misericordioso.

En el Evangelio también está presente por todos los sitios, recordó. No sé por qué la hemos dejado de lado.

Quizá para algunos les parece algo pasada de moda..., pero sale de los labios de Cristo, sale de los labios de la Virgen María cuando canta el Magnificat, o en el Cántico de Zacarías, que es nuestra oración de cada mañana. Entonces, ¿por qué no la utilizamos?, se preguntó el purpurado.

Recordó que la Misericordia es también el gran legado dejado en su pontificado por Juan Pablo II.

Evocando el pensamiento de Karol Wojtyla, afirmó: Misericordioso no es sólo un adjetivo que podemos atribuir a Dios. La Misericordia no es sólo una de las cualidades de Dios, quien es también creador, poderoso... La Misericordia --dijo el papa-- es verdaderamente su nombre.

Esta frase podría ser de gran utilidad en el diálogo profundo, siguiendo el registro del amor de Dios, con nuestros hermanos creyentes de otras religiones, sugirió.

El cardenal Barbarin concelebró la misa junto al obispo de Saint Brieuc, monseñor Denis Moutel, en presencia de representantes de la comunidad musulmana y de miles de fieles, que al no caber en la capilla, siguieron la misa desde el exterior.

La peregrinación de cristianos y musulmanes a este templo hunde sus raíces en los santos durmientes a quienes está dedicada: los siete cristianos del siglo III, en Éfeso, que fueron encerrados a cal y canto por la persecución del emperador Decio, en el siglo III.

Según una narración, retomada por un canto popular bretón, quedaron dormidos durante unos doscientos años y luego aparecieron vivos. El Corán hace mención a estos santos en la Sura 18.

Al constatar la relación entre el canto y la sura, Louis Massignon (1883-1962), uno de los más grandes islamólogos del siglo XX, decidió invitar a exponentes musulmanes a la peregrinación anual a la capilla, en 1954, cuando comenzaba la guerra entre Francia y Argelia. Este año ha batido records de participación.

domingo, 24 de julio de 2011

MISERICORDIA

Cardenal Barbarin: Misericordia, clave para el diálogo interreligioso
El primado de las Galias participa en una peregrinación islámico-cristiana
VIEUX-MARCHÉ, domingo 24 de julio de 2011 (
ZENIT.org).- La Misericordia, que es el nombre de Dios, constituye una palabra clave para el diálogo entre musulmanes, judíos y cristianos, considera el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyón.
El primado de las Galias presidió este domingo la santa misa en la capilla de los Siete Santos de Éfeso, en la pequeña localidad de Vieux-Marché, en la diócesis bretona de Saint Brieuc, en el marco de la peregrinación islámico-cristiana que se celebra desde hace casi 60 años en este lugar.
“¿Por qué la palabra misericordia ha desertado los labios de los católicos?”, se preguntó en la homilía el purpurado, que nació hace 60 años en Rabat (Marruecos), y que tanto en África, Oriente Medio, como en Francia ha tenido constantes oportunidades para entrar en contacto con musulmanes.
“¿Por que la utilizamos tan poco? ¿Por qué tenemos miedo de utilizarla? Me sorprende, pues aparece por doquier en la Biblia, y sería un concepto maravilloso para el diálogo interreligioso”, aseguró.
Refiriéndose a la importancia de este concepto, recordó que el pueblo judío recibió la vocación “de ser servidor de la Misericordia de Dios en todas las naciones”.
Por otra parte, añadió al analizar el islam, “esta palabra aparece en cada una de las suras de Corán, que comienza siempre con la invocación a Dios misericordioso”.
“En el Evangelio también está presente por todos los sitios”, recordó. “No sé por qué la hemos dejado de lado”.
“Quizá para algunos les parece algo pasada de moda..., pero sale de los labios de Cristo, sale de los labios de la Virgen María cuando canta el Magnificat, o en el Cántico de Zacarías, que es nuestra oración de cada mañana. Entonces, ¿por qué no la utilizamos?”, se preguntó el purpurado.
Recordó que la Misericordia es también el gran legado dejado en su pontificado por Juan Pablo II.
Evocando el pensamiento de Karol Wojtyla, afirmó: “Misericordioso no es sólo un adjetivo que podemos atribuir a Dios. La Misericordia no es sólo una de las cualidades de Dios, quien es también creador, poderoso... La Misericordia --dijo el papa-- es verdaderamente su nombre”.
“Esta frase podría ser de gran utilidad en el diálogo profundo, siguiendo el registro del amor de Dios, con nuestros hermanos creyentes de otras religiones”, sugirió.
El cardenal Barbarin concelebró la misa junto al obispo de Saint Brieuc, monseñor Denis Moutel, en presencia de representantes de la comunidad musulmana y de miles de fieles, que al no caber en la capilla, siguieron la misa desde el exterior.
La peregrinación de cristianos y musulmanes a este templo hunde sus raíces en los santos “durmientes” a quienes está dedicada: los siete cristianos del siglo III, en Éfeso, que fueron encerrados a cal y canto por la persecución del emperador Decio, en el siglo III.
Según una narración, retomada por un canto popular bretón, quedaron dormidos durante unos doscientos años y luego aparecieron vivos. El Corán hace mención a estos santos en la Sura 18.
Al constatar la relación entre el canto y la sura, Louis Massignon (1883-1962), uno de los más grandes islamólogos del siglo XX, decidió invitar a exponentes musulmanes a la peregrinación anual a la capilla, en 1954, cuando comenzaba la guerra entre Francia y Argelia. Este año ha batido records de participación.

sábado, 23 de julio de 2011

LOS CRISTIANOS TENEMOS MUCHO QUE DAR

Marruecos: “¿La primavera es también para la Iglesia?”
Reflexión de monseñor Landel, arzobispo de Rabat
RABAT, viernes 22 de julio de 2011(ZENIT.org).– Ofrecemos a continuación el editorial del arzobispo de la arquidiócesis marroquí de Rabat, monseñor Vincent Landel, SCJ, publicado en la revista diocesana Ensemble, en el que se interroga sobre la misión de los cristianos presentes hoy en los países árabes en medio de profundos cambios.
La primavera, ¿lo es también para la Iglesia?
Al final del año pastoral, es bueno hacer balance no sólo de lo que hemos vivido nosotros, sino también de lo que nuestro país de acogida ha vivido.
Todos nos hemos visto sorprendidos por los acontecimientos que empezaron en Túnez y cuyo espíritu se ha propagado por Oriente Medio e incluso hacia nosotros. En numerosos medios de comunicación, hemos leído o escuchado hablar de esta “Primavera árabe”. La primavera es
- el tiempo en que la naturaleza recobra vida,
- un tiempo en el que uno se prepara para acoger todo lo que brotará de estas semillas;
- un tiempo en el que se ven brotar colores, siempre nuevos, por todas partes, ¡incluso, quizás, en los campos de rocas!
- un tiempo en el que, incluso físicamente, cada uno de nosotros se siente revivir.
Es verdad que en tal o cual país, la violencia se ha impuesto; pero nosotros
- nos tomamos el tiempo de acoger esta Primavera que, de alguna manera ya está ahí...
- nos preparamos, en la esperanza, para acoger esta nueva vida que, de momento, todavía está sólo brotando.
No podemos permanecer como espectadores de todo lo que se transforma. Es para nosotros un tiempo para dejar penetrar en nuestros corazones todas estas informaciones “verificadas”; un tiempo para leer tal o cual texto que nos permita dirigir mejor el futuro. Es verdad, muchos de nosotros, sólo estamos de paso; pero no podemos olvidar toda esta dinámica que este pueblo que nos acoge se prepara para vivir. ¡No seamos pájaros de mal agüero, interesémonos por todo lo que va a surgir!
Como cristianos, ¿no tenemos que “dar cuenta de nuestra esperanza” estando al servicio de la paz, de la justicia y de la reconciliación? Allá donde estamos plantados. ¡En primavera, estos brotes de paz, de justicia y de reconciliación pueden también surgir!
Nuestra Iglesia en Marruecos, ¿no está también en un momento de primavera; en un momento en que la vida continúa creciendo, incluso aunque la tierra es continuamente removida, incluso aunque las semillas que somos nosotros están en perpetuo cambio? No se trata de semillas que pasan por nuestros campos, sino de las semillas que somos nosotros y que tenemos el deseo de germinar.
La primavera se manifiesta
- por todas nuestras celebraciones litúrgicas que manifiestan así una fe viva y dinámica
- por todas esas preparaciones a los sacramentos vividas en las diferentes catequesis
- por todas esas reflexiones que se realizan en uno u otro movimiento o grupo informal
- por esos numerosos bautismos o confirmaciones de cristianos extranjeros
- por toda nuestra presencia en la economía del país o en las universidades; ese testimonio gratuito es el más fuerte... ¡una semilla sembrada en la tierra no hace ruido!
- por todos esos encuentros que podemos hacer en un ámbito más religioso
- por toda esa presencia junto a los migrantes, pero también de muchas asociaciones marroquíes de carácter social o educativo
- por toda esa presencia en el ámbito de la escolarización y de la salud
Sepamos alegrarnos por esta primavera de la Iglesia en la que participamos.
Sepamos, junto a las personas que nos encontremos, dar testimonio de que esta primavera de la Iglesia es algo maravilloso. Una primavera que puede mostrar su esplendor en el corazón de este mundo musulmán. ¡Sí, es una verdadera primavera porque nuestra fe está obligada a crecer!
Y al final del año pastoral, para nosotros que tenemos la gracia de pertenecer a la Iglesia en Marruecos, tengamos la audacia de decir por todos los continentes que podemos vivir una fe viva y vivificante en el corazón del mundo del islam.
La Iglesia en Marruecos no puede más que enriquecerse con esta “Primavera árabe”.
Las palabras libertad, justicia, dignidad, participación, honestidad, responsabilidad,... no están vacías de sentido para nosotros los bautizados!”.